Critica ostión de cultivo

CULTIVO
a continuación se muestra el proceso del cultivo de ostiones en la región así como una critica de este mismo sigue en general un proceso de cinco fases; la siembra, la-pre-engorda, la engorda, el endurecimiento y la cosecha, pero puede haber variaciones de acuerdo al sistema de cultivo que se esté utilizando.
Siembra. La siembra se refiere al proceso cuando la semilla de ostión se coloca por primera vez en el mar. Una vez que los productores reciben la semilla de los laboratorios, ésta se coloca en recipientes (charolas, tinas, hieleras, etc.) donde se humedece gradualmente con agua de mar del sitio de cultivo para adaptarla a las condiciones locales. Después de esto, la semilla que viene en bolsas de malla fina (1 o 2 mm) se separa en grupos más pequeños que se colocan en las estructuras de cultivo correspondientes. Éstas se instalan en el mar para iniciar el cultivo. En el caso del sistema en concha madre no existe propiamente la siembra, dado que la fijación de las larvas ocurre en las postas que están alimentadas con agua de mar del sitio de cultivo y permanecen ahí por algún tiempo hasta que son trasladadas a otro sistema para su pre-engorda.
Pre-engorda. En esta fase los juveniles de ostión (semilla) pasan de una talla inicial de siembra de 0.5-5 mm de largo a una talla promedio >30 mm. En esta fase se requieren normalmente bolsas (sacos) de malla fina (mosquitero) (1 o 2 mm) u otras estructuras de contención para que los ostiones por su pequeña talla no se salgan a través de los orificios y aberturas de las estructuras de cultivo, y para evitar la depredación por parte de jaibas, peces, rayas, etc. Esta fase es crítica debido a que los juveniles además son más susceptibles que los adultos a las variaciones del medio ambiente y pueden ocurrir altas mortalidades. Para el cultivo en concha madre no hay estructuras de contención debido a que los ostiones están fijos en conchas, las cuales sirven como protección ante depredadores.
Engorda. Normalmente la engorda es cuando los ostiones se colocan directamente dentro de las estructuras de cultivo, ya que tienen el tamaño adecuado para esto y son más resistentes a la depredación. Los organismos permanecen en las estructuras hasta el final del cultivo; las operaciones que se realizan durante esta etapa es la reducción de la densidad (llamada también clareo, aclareo o desdoble) conforme los ostiones van creciendo, y la limpieza de los mismos animales y los contenedores. En el cultivo con concha madre la engorda consiste en separar los manojos en sartas individuales para dar a los ostiones más espacio para su desarrollo.
Endurecimiento. Después de alcanzar la talla comercial, que puede ser considerada mayor a 80 mm de largo y/o más de 60 gramos de peso, los ostiones son colocados en diversas estructuras en la zona intermareal para exponerlos al movimiento de las mareas y al aire, lo que hace que la concha se endurezca y pierda los bordes afilados. Este proceso se llama endurecimiento y permite una mejor presentación y extiende la vida en anaquel del producto. Algunos productores no utilizan esta fase y los ostiones son cosechados directamente de los sistemas de engorda, otros la utilizan por periodos de 1 a 3 meses.
Cosecha. Los animales que están listos para la venta son separados manualmente y después se limpian con cepillos o con agua a presión para quitarles todas las incrustaciones que pudieran tener. Existe una empresa (Sol Azul) que cuenta con una máquina que separa a los ostiones por tallas y los limpia de manera automatizada. En el caso del cultivo en concha madre, los ostiones de las sartas se separan unos de otros con herramientas metálicas y después se limpian. Los organismos limpios se trasladan en costales o cajas de plástico a los sitios de comercialización donde la gran mayoría se vende en la presentación fresco vivo en su concha. En el caso de las empresas que exportan, los ostiones se empacan en cajas especiales cumpliendo con los requisitos sanitarios exigidos tanto por las Autoridades Sanitarias Mexicanas como por la U.S. Food & Drug Administration (FDA), para garantizar que estén libres de patógenos y de contaminación.
Por otro lado, una de las problemáticas con C. gigas en México es el escaso desarrollo tecnológico en los sistemas de cultivo. Aunque se han utilizado una variedad de estructuras como linternas, cajas plásticas para frutas, costales cebolleros, bastidores de madera cubiertos con malla mosquitero, etc., los sistemas más utilizados se restringen principalmente a tres diferentes tipos; balsas y estantes, cajas ostrícolas y costales. Estos sistemas se han utilizado desde la introducción de la especie y no han sufrido grandes variaciones a lo largo del tiempo.
Balsas y estantes de cultivo. Las balsas de cultivo son estructuras flotantes cuya base se construye a partir de diferentes materiales (poliuretano, fibra de vidrio, madera, botes de plástico de 200 litros, etc.) y sobre la cual se instala un emparrillado o estacones de madera. Las medidas son variables pero se ubican alrededor de 3-5 metros de ancho por 5-6 metros de largo. Las balsas se disponen en filas de hasta 10 unidades las cuales se sujetan al fondo del mar con cuerdas amarradas a anclas o lastres de concreto (Fig. 1). Las balsas se utilizan principalmente para la pre-engorda de los ostiones en sartas de cultivo. Una sarta se construye utilizando de 6 a 8 conchas de bivalvos (ostiones, almejas, etc.) previamente lavadas, las cuales se perforan y se amarran cada 10-15 cm a cuerdas de 1/8" de diámetro y 2.2 metros de largo. Después 10 sartas se atan juntas formando una unidad y luego cuatro de estas unidades se amarran formando un manojo. Los manojos se colocan en las postas de fijación durante 1 a 7 días para la fijación de las larvas (7-10 ostiones por concha), después se trasladan al mar donde se amarran a las balsas para la pre-engorda que puede durar hasta 3 meses (Tapia-Vázquez et al., 2008).


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